Espero que no fuera un sueño...
Yo no sé cuánto llevaba esperando en aquella curva... tampoco caminé mucho... Me quedé quieta al borde de la carretera...
Eso era lo importante, verlo y no verlo... y estuve esperando allí... no sé, pero mucho... creo que no más de lo necesario... Me gusta pensar que no... me gusta sentirlo así, que no tuve que esperar más que lo necesario.Y no es que no pasaran coches porque pasaron muchos coches...............
No tantos como tú estás acostumbrado a ver en ese infierno desde el que ayer, por fin, me llamas y dices que vives... pero muchos. Cuatro días son muchos esperando. Y no es que alguno no se detuviera... alguno lo hizo. Pero yo no le detuve. Y entonces decidí no subir. Prefería esperar. Quería esperar. Sabía que habría uno... ese al que yo le haría la seña justa, porque sabía que sería ese, ese y ningún otro, el que se detendría...
Entonces abrí la portezuela y tú sonreías, por fin, aunque seguías nervioso y me preguntaste: ¿adónde quieres que vayamos princesa?
Y yo te dije sólo: a algún lugar dónde podamos abrazarnos y reír durante 24 horas. Tal vez hacia la Ciudad... Y luego, luego sólo supe que nos besábamos.


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